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Males sin causas (I Parte)

Buscando información sobre la realidad de los infantes en la culta  Comunidad Europea tan pendiente d e lo que sucede en Cuba,  llegué hasta la portada de Elpais.com, ese periódico digital español de gran aceptación. En verdad me llamó la atención este titular: Niños sin futuro que malviven el presente (1)

 Así es la presentación de este gran reportaje, donde se anuncian otros: “Más de mil millones de personas viven en el mundo con menos de un dólar diario y más de dos mil, con menos de dos. La mitad de ellos son niños. 1.100 millones no tienen acceso a agua corriente y 2.600 millones no conocen las condiciones sanitarias mínimas. La globalización ha aumentado las desigualdades, creando grandes focos de pobreza. EL PAÍS ha viajado a algunos de los cientos de agujeros negros del planeta, en distintos puntos cardinales: Bangladesh, Gaza, Haití y República Centroafricana. Cuatro historias humanas de miseria que se publicarán durante agosto”.

Las fotos d e los infantes en Bangladesh son escalofriantes. El texto de      Javier Ayuso y las fotos de Bernardo Pérez no dejan dudas. Anuncian que en agosto la situación en Gaza, Haití y República Centroafricana ocuparan los titulares de sus reportajes especiales con el sugerente llamado:    Los agujeros negros del planeta.(2)

En esta relatoría de males se afirma que la “Unicef, Ayuda en Acción, Save the Children y otras ONG trabajan desde hace años para intentar solucionar un problema creciente. Bangladesh es uno de países más pobres del mundo, con el 41% de sus 140 millones de habitantes viviendo con menos de un dólar diario. El 84% malvive con menos de dos dólares al día.

Niños y niñas son las principales víctimas. Casi la mitad de la población es menor de edad y las cifras de desgracias son escalofriantes. Un total de 120.000 bebés de menos de un mes mueren al año en el país (14 cada hora), la mitad de ellos en las primeras 24 horas de vida. La mortandad infantil es del 52 por mil, cifra que llega al 65 por mil en menores de 5 años. Oficialmente, hay 7,5 millones de niños de entre 5 y 15 años que trabajan, aunque la cifra real supera el doble, por la economía sumergida. Estos niños aportan entre el 20 y el 30% de la renta de sus familias.”

 

Nada se dice de las causas de esa situación de una nación super poblada, nacida en 1971 después de su separación de Pakistán y de pocos recursos naturales, de frecuentes guerras civiles por el poder y con una economía muy atrasada por carecer de una política estable que contribuya al desarrollo del país a partir de sus propias potencialidades. (3)

Y uno reflexionando se pregunta y qué dirán de Gaza. Otra relatoría más de niños y niñas muertos, huérfanos o desplazados por un criminal bloqueo impuesto desde Israel con constantes agresiones militares provocando destrucción, muertes, hambres, desesperación y epidemias.(4)? Dirán estos periodistas de El País que su gobierno se ha hecho d e la vista gorda sobre el ataque sorpresivo a la Flotilla de la Libertad en la madrugada del 30 de mayo donde viajaban, entre otros,  solidarios ciudadanos españoles agredidos y maltratados que solo llevaban  ayuda  a los sitiados por más de tres años?.(5)

¿Serán capaces de escribir sobre los cientos de  niños y niñas sin escuelas, sin sus maestros, si sus padres, mutilados,  abandonados a su suerte, huérfanos, sin alimentación, sin atención médica? ¿Condenarán al gobierno de Israel por su tradicional política de genocidio sobre el pueblo palestino que solo reclama de su soberanía e integralidad y vivir en paz o dirán que la causa de que niños  y niñas palestinos vivan así y sin futuro se debe a la resistencia imperdonable de un pueblo?(6) . ¿Condenarán  la  capacidad nuclear de Israel y el apoyo desmedido del Gobierno de los Estados Unidos que ha convertido a ese país en una fuerza imperialista contenedora de las fuerzas progresistas y revolucionarias en el Medio Oriente? Solo una especulación.(6-7)

Y de Haití? De la nación más pobre del hemisferio occidental escribirán de las verdaderas causas de su  depauperación económica y social, de las frecuentes intervenciones del ejército norteamericano, de la ausencia de una real y urgente ayuda económica por parte d e las naciones más ricas después del desbastador terremoto de enero de 2009?. Reflejarán de  cómo médicos y técnicos cubanos han salvado, desinteresadamente,   la vida de miles de niños y niñas de esa pobre nación?

El Comandante en Jefe Fidel Castro en su Reflexión “Nada se puede improvisar en Haití”,  de mayo 24 de 2009, expresó: “Los haitianos no fueron los culpables de su actual pobreza, sino las víctimas de un sistema impuesto al mundo. No inventaron el colonialismo, el capitalismo, el imperialismo, el intercambio desigual, el neoliberalismo ni las formas de explotación y saqueo que han imperado en el planeta durante los últimos 200 años.

Haití dispone de 27 750 kilómetros cuadrados de superficie donde, según estimados confiables, la población alcanzó ya, en el 2009, la cifra de 9 millones de habitantes. El número de personas por kilómetro cuadrado de tierra cultivable se eleva a 885, uno de los más altos del mundo, sin desarrollo alguno de industrias u otros recursos que le permitan adquirir el mínimo de medios materiales indispensables para la vida.

El 53 por ciento de la población vive en el campo, la leña y el carbón constituyen el único combustible doméstico disponible para gran parte de las familias haitianas, lo que dificulta la reforestación. La ausencia de bosques, que con el suelo mullido de hojas, ramas y raíces, retienen el agua, facilita el daño humano y económico que las lluvias intensas ocasionan en poblados, caminos y cultivos. Los huracanes, como es sabido, causan daños adicionales considerables, que serán cada vez mayores si el clima continúa cambiando aceleradamente. No es un secreto para nadie.

Lo más importante es la creación de nuevas formas de cooperación que este mundo egoísta tanto necesita. Los organismos de Naciones Unidas pueden testimoniar que Cuba está aportando lo que ellos califican como Programas Integrales de Salud.

Nada se puede improvisar en Haití y nada será fruto del espíritu filantrópico de institución alguna.” (8)

Basta de relatorías periodísticas. Es hora de escribir sobre las verdaderas causas de tantos millones de niños y niñas como soldados, prostituidos, utilizados para el tráfico de órganos, para trabajos forzados en los lugares más peligrosos, sin escuelas, sin atención médica, sin futuro.

Y esas causas hay que buscarlas en el predominio de un sistema mundial capitalistas injusto, desigual, donde predominan las leyes del mercado, las ganancias, la explotación, el uso de mano de obra barata, de la implantación del neoliberalismo como fuente de desarrollo, de su actual crisis financiera, del crecimiento del complejo militar para ofertar más guerras y con ellas más dinero y zonas de influencia y de predominio económico a favor de los más ricos.

Sería muy acertado que los periodistas Javier Ayuso y Bernardo Pérez, de El País, dedicaran algunos de sus reportajes  de Los agujeros negros del planeta  a la situación de los niños y niñas en Europa del Este después de la caída del Muro de Berlín e incluso a cómo es su comportamiento en la propia España.

No dudamos de que en esas naciones y en toda la Unión Europea no son pocos los niños y niñas que malviven y con un futuro incierto.

Fuentes:

1-http://www.elpais.com/global/

2-http://www.elpais.com/especial/los-agujeros-negros-del-planeta/bangladesh.html

3-http://translate.google.es/translate?hl=es&langpair=en|es&u=http://en.wikipedia.org/wiki/History_of_Bangladesh

4- http://www.ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=96045

5- http://www.elmundo.es/elmundo/2010/07/07/galicia/1278519777.html

6- http://correo-semanal.blogspot.com/2009/01/la-agresin-de-israel-palestina-un.html

7-http://www.telesurtv.net/noticias/entrev-reportajes/index.php?ckl=159

8-http://www.cubadebate.cu/reflexiones-fidel/2009/05/24/nada-puede-improvisar-haiti/

 

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