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Cuba: La democracia cuestionada

Cuba: La democracia cuestionada

En este medio siglo de la Revolución cubana  uno de los principales cuestionamientos de sus enemigos ha sido su democracia. No la quieren así, la rechazan, no la aceptan. Desean  una marcha atrás al estilo de antes de 1959.

La Revolución desde sus inicios ha tenido  tanto apoyo popular, y había tanto rechazo a la traición de partidos y politiqueros tradicionales,  que la democracia en sus sentido más popular comenzó a manifestarse  en las grandes concentraciones. Fue así cómo un 16 de abril de 1961, en  12 y 23, en Ciudad de la Habana, con miles de fusiles levantados se aprobó el carácter socialista de la Revolución. Era la respuesta al preludio de la agresión militar de Playa Girón.

No fueron pocas las ocasiones en que a partir del mismo 1959, en asamblea general popular, se aprobaron  muchas de las medidas de la Revolución.  Y eso era democracia. Después se transitó hacia la necesaria institucionalización del país con la discusión popular primero de sus preceptos y la aprobación de la Constitución  el  15 de febrero de 1976 donde participó  el 98% de los electores.

(http://www.gacetaoficial.cu/html/constitucion1.html)

Pero buscando en la memoria histórica tenemos que bajo la ocupación militar norteamericana encabezada por el General Leonard Wood,  el 16 de junio de 1900 se realizaron las primeras elecciones municipales para elegir alcaldes, tesoreros y jueces y donde solo votó el 7 por ciento de la población, mientras que las primeras presidenciales tuvieron lugar el 31 de diciembre de 1901 y fue favorecido, sin opositor,  Tomás Estrada Palma, el predilecto del gobierno de los Estados Unidos.

Estrada Palma, declarado también ciudadano norteamericano,  llegó al poder con el 47.32 por ciento de los votos. El General Bartolomé Masò retiró su candidatura al observar el proceso fraudulento  que  se manejaba.

Fue en 1958, avanzando las tropas  rebeldes hacia  la capital, que el dictador Fulgencio Batista, con el asesoramiento del Gobierno de los Estados Unidos, tratan  de frenar  ese empuje  con el tradicional rejuego democrático  y  convocan a elecciones presidenciales. En noviembre es electo el candidato de Batista, Andrés Rivero Agüero con el voto del  15.19 por ciento de los electores y una abstención del  54.18. La eminente victoria del Ejército Rebelde no le permitió asumir el poder y huyó  junto con el dictador.

En 1940 se había aprobado  en Cuba una constitución que se llegó a considerar de las más avanzadas  en el hemisferio occidental,  pero el golpe militar de 1952,  protagonizado por Fulgencio Batista,  le puso fin. Según esta Carta Magna el voto era obligatorio y quien no lo hiciera era sancionado y perdía la capacidad para ocupar cualquier cargo público. También se regulaba que exclusivamente los partidos políticos tenían la facultad de postular  candidatos.

En conferencia a estudiantes sobre El Sistema Político Cubano, el 4 de octubre de 2004, Jorge Lezcano Pérez, puntualizó: “(…) Con los norteamericanos aprendimos también cómo organizar elecciones fraudulentas  y, por cierto, nosotros siempre hemos tenido cubanos muy despiertos e imaginativos, por eso los políticos de aquel entonces, durante  58  años, aprendieron mucho de aquellas elecciones fraudulentas. Ustedes son muy jóvenes y no tienen esa vivencia personal pero han leído, sus padres y sus abuelos les han contado cómo aquí votaban  los muertos, cómo se robaban  las urnas, cómo se utilizaba una boleta viajera, cómo una misma persona podía votar varias veces, cómo se compraban los votos, etc., etc. Y así fueron las elecciones hasta el Primero de Enero de 1959.

 Conocimos el pluripartidismo,  hubo momentos en que existieron entre 10 y 15 partidos. Ese pluripartidismo y el sistema de democracia representativa,   vigentes en Cuba hasta  1959, no impidieron, sino que  favorecieron, el establecimiento en el país de  dos regímenes dictatoriales muy sangrientos, el de Gerardo Machado y el de Fulgencio Batista; los dos sustentados y  apoyados política, económica y  militarmente por el gobierno de los Estados Unidos. Un sistema pluripartidista   capaz de reproducir en su seno dictaduras y dictadores. Sistema de democracia representativa y pluripartidista que no  solo no era capaz de eliminar los grandes males acumulados durante siglos de colonialismo, sino que, como elemento consustancial a él,  los reproducía.

(http://edicionesanteriores.trabajadores.cu/fijos/cuba/elecciones/documentos/el-sistema.htm)

El  asesor del Presidente del Parlamento cubano también se refirió a los principios  que sustentan el sistema político en Cuba: “Lo primero a tener en cuenta es la sustantiva diferencia  entre nuestro sistema y el llamado de democracia representativa respecto al tema de los poderes. La Constitución cubana reconoce solamente la existencia  de un poder, en lugar de la clásica división de poderes ejecutivo, legislativo y judicial. Para los cubanos existe un solo poder, el poder del pueblo, que es ejercido por el propio pueblo a través de la Asamblea Nacional del Poder Popular, mediante sus representantes, o directamente cuando participa en votaciones, ya sea para aprobar o reformar la constitución o sobre otros asuntos de su absoluta incumbencia.

 En un intento por definir en pocas palabras las características principales del  sistema político cubano, diríamos que descansa en cinco principios fundamentales: el pueblo propone y nomina a sus  representantes, el pueblo elige por voto libre, secreto y directo   a sus representantes, el pueblo controla a sus representantes, el pueblo revoca a sus representantes, y el pueblo participa junto con sus representantes en la toma de las decisiones más importantes, más estratégicas para cada ciudadano, para la familia o para el Estado mismo”.

Recientemente  conversé con Horacio Zorrilla Romero, un hombre de campo con 67 años de edad, que sufrió en su natal comunidad de Anguillero, antigua colonia cañera de los Falla Gutiérrez, dueños del central Adelaida, hoy Enrique Varona, en  Chambas, de las mentiras y explotación de politiqueros y latifundistas.

“Gracias a la Revolución me hice técnico medio, mis dos hijos son profesionales y sin promesa electoral, ni apoyo de ningún  partido, solo por el respeto, la admiración y la confianza de mis vecinos llevó 34 años como delegado de la circunscripción 41 Anguillero La 30. Es verdad que por mi gestión, el apoyo del Gobierno en el municipio y de mis electores hay  cosas materiales que están aquí para el disfrute de todos. Esa ha sido mi cometido de gobierno, me siento contento por todo ello, pero siempre con el  respaldo  de las mujeres y hombres de esta comunidad”.

Y así resultan los delegados de circunscripción y de las Asambleas Municipales,  provincial y nacional del Poder Popular, sencillos, honestos, solo premiados por  sus méritos, virtudes y capacidad y sin recibir un salario por su mandato, ni tan siquiera los que  se eligen como Diputados.

Nuestro José Martí, muy conocedor de las  irregularidades en el  sistema electoral norteamericano, llegó a decir: “Nuestra Grecia, es preferible a la Grecia que no es nuestra”. “Injértese en nuestras Repúblicas el mundo pero el tronco tiene que ser el de nuestras Repúblicas”….”Sólo echan raíces en las naciones las formas de gobierno que nacen de ellas”.

(http://edicionesanteriores.trabajadores.cu/fijos/cuba/elecciones/documentos/el-sistema.htm)

Este domingo poco más de 8 millones de cubanos, de ellos 319 000 avileños,  están convocados para asistir a la elección en todo el país  de los 15 mil 93 delegados  a las Asambleas Municipales del Poder Popular  mediante el voto libre y secreto, el que no es obligatorio pero sí un deber cívico.

Nuestro Héroe Nacional José Martí llegó a subrayar: “(…)El voto es un depósito más delicado que otro alguno, pues va con él vida, honor y porvenir”

Fuente:

http://www.cip.cu/contenido/menu2/compendios-informativos-1/elecciones-en-cuba-2010.pdf

 

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1 comentario

Liborio Lopez -

"no la aceptan. Desean una marcha atrás al estilo de antes de 1959." Pues yo soy enemigo del gobierno de mi Cuba bella, y no quiero una marcha atras en la democracia, sino una marcha hacia delante, al estilo por ejemplo de Suecia. Ya que el gobierno escogio el estilo de Stalin, pues diganles que ese ya esta pasado de moda. Un saludo cordial y mis deseos de una Cuba con todos los cubanos, los de adentro los de afuera, los de arriba y los de abajo.
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