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Hugo Chàvez amò a Cristo, a su pueblo, a la integración latinoamericana y caribeña

Hugo Chàvez amò a Cristo, a su pueblo, a la integración latinoamericana y caribeña

De origen muy humilde en Barinas, tuvo formación militar y la evolución de su pensamiento democrático, popular, revolucionario y antiimperialista lo llevó a ser Presidente por 14 años de la República de Venezuela.

Ha sido el presidente latinoamericana que más se sometió a procesos eleccionarios democráticos y logró ganarse el amor y la simpatía de su pueblo pues las riquezas de la nación las puso al servicio del bienestar de los venezolanos y pudo fomentar el pensamiento integracionista de Bolívar y de José Martì frente a los intereses hegemónicos del imperialismo.

Sin embargo, por encima de una realidad económica y social de constantes cambios con múltiples Misiones que nunca los gobiernos oligárquicos alcanzaron, me ha impresionado el valor personal, su sentido de la responsabilidad, y el amor por su pueblo. Estaba consciente de la gravedad de su enfermedad, un cáncer que en dos años no respetó su fortaleza física y le llevó a la muerte este 5 de marzo.

Había dicho en una ocasión: "¿Sería extraño que hubieran desarrollado una tecnología para inducir el cáncer y nadie lo sepa hasta ahora y se descubra esto dentro de 50 años?". Se refería a sus enemigos, a los enemigos históricos de los pueblos latinoamericanos y caribeños, a los enemigos de los pobres, de los humildes, de los obreros, de los que piensan y actúan en contra del imperialismo yanqui. ¿Y quién lo pone en dudas?

Estaba consciente de la complejidad de su enfermedad y sin embargo, no mostraba tristeza ni flojedad ante sus familiares, amigos, colegas de trabajo y menos aún ante su amado pueblo. Y fue así, con esa entereza, con esa dignidad, con ese patriotismo bolivariano, con ese valor, con ese amor por Cristo y su pueblo que decide regresar de Cuba donde recibía atención médica especializada y participar activamente de la campaña que le llevó a la victoria el 7 de octubre con un 55 por ciento de los votos para un nuevo periodo de seis años.

Sabía que su presencia física era imprescindible para una victoria tajante en la continuidad del Socialismo del Siglo XXI y en todo momento se le vio como siempre, alegre, cariñoso, preciso, convocando a su pueblo al voto de la continuidad, de la victoria y los venezolanos no le fallaron.

La salud no le acompañó. Su intervención del 8 de diciembre último, en el Palacio de Mirafalores, ante su Consejo de Ministros, bien se puede calificar como su testamento político a partir de su propia exigencia por el respeto incondicional a la Constitución que él contribuyó a forjar.

Aquí llegó a expresar: “En Venezuela se desató la última Revolución del siglo XX y la primera del siglo XXI, Revolución que -¿quién lo puede dudar?- ha tenido cuántos impactos en la América Latina, en el Caribe y más allá y más allá y seguirá teniendo impacto. Pues además de todas esas batallas se presentó una adicional, imprevista, repentina para mí y no para mí pues, para todos, para todos nosotros porque tengo la dicha de sentirme acompañado ¿eh?

"De no ser un solitario, de no ser un solitario y luego hemos estado enfrentando el problema de la salud con mucha mística, con mucha fe, con mucha esperanza, con mucha dedicación en lo individual, lo familiar, en lo colectivo como una gran familia.

 “Afortunadamente esta Revolución no depende de un hombre, hemos pasado etapas nosotros y hoy tenemos un liderazgo colectivo que se ha desplegado por todas partes, a mí me ha dado mucho gusto en estas horas desde nuestra llegada ayer al amanecer casi ya y bueno desde La Habana en los últimos diez días casi, verificar, constatar -una vez más- ese liderazgo colectivo, dígame la campaña para las elecciones de gobernadores, andan desplegados nuestros líderes, nuestros cuadros, hombres, mujeres con un gran fervor patrio y yo les felicito y estoy seguro que escribiremos otra página grandiosa el próximo domingo, el otro ¿no? el 16 de diciembre.

“Venezuela ya hoy no es la misma de hace veinte años, de hace cuarenta años. No, no, no. Tenemos un pueblo, tenemos una Fuerza Armada, la unidad nacional. Si en algo debo insistir en este nuevo escenario, en esta nueva batalla, en este nuevo trance —diría un llanero por allá— bueno es en fortalecer la unidad nacional, la unidad de todas las fuerzas populares, la unidad de todas las fuerzas revolucionarias, la unidad de toda la Fuerza Armada, mis queridos soldados, camaradas, compañeros; la unidad del Ejército, mi Ejército, mi amado Ejército. El Ejército, la Marina, m amada Marina.

“Digo porque los adversarios, los enemigos del país no descasan ni descansarán en la intriga, en trata de dividir, y sobre todo aprovechando circunstancias como estas, pues. Entonces, ¿cuál es nuestra respuesta? Unidad, unidad y más unidad. ¡Esa debe ser nuestra divisa! Mi amada Fuerza Aérea, mi amada Guardia Nacional, mi amada Milicia. ¡La unidad, la unidad, la unidad! El Partido Socialista Unido de Venezuela, los partidos aliados, el Gran Polo Patriótico, las corrientes populares revolucionarias, las corrientes nacionalistas. ¡Unidad, unidad, unidad! ¡Unidad! Decía Bolívar: “Unámonos o la anarquía nos devorará, sólo la unidad nos falta —dijo después, o antes había dicho— para completar la obra de nuestra regeneración…

” Pero yo quiero decir algo, quiero decir algo, aunque suene duro, pero yo quiero y debo decirlo, debo decirlo. Si como dice la Constitución, cómo es que dice, si se presentara alguna circunstancia sobrevenida, así dice la Constitución, que a mí me inhabilite, óigaseme bien, para continuar al frente de la Presidencia de la República Bolivariana de Venezuela, bien sea para terminar, en los pocos días que quedan…(…) Si algo ocurriera, repito, que me inhabilitara de alguna manera, Nicolás Maduro no sólo en esa situación debe concluir, como manda la Constitución, el período; sino que mi opinión firme, plena como la luna llena, irrevocable, absoluta, total, es que —en ese escenario que obligaría a convocar como manda la Constitución de nuevo a elecciones presidenciales— ustedes elijan a Nicolás Maduro como presidente de la República Bolivariana de Venezuela. Yo se los pido desde mi corazón.

“Dios sabe lo que hace—, si es que yo no pudiera, continuar con su mano firme, con su mirada, con su corazón de hombre del pueblo, con su don de gente, con su inteligencia, con el reconocimiento internacional que se ha ganado, con su liderazgo, al frente de la Presidencia de la República, dirigiendo, junto al pueblo siempre y subordinado a los intereses del pueblo, los destino de esta Patria.

“ Y en cualquier circunstancias nosotros debemos garantizar la marcha de la Revolución Bolivariana, la marcha victoriosa de esta Revolución, construyendo la democracia nueva, que aquí está ordenada por el pueblo en Constituyente; construyendo la vía venezolana al socialismo, con amplia participación, en amplias libertades, que se están demostrando una vez más en esta campaña electoral para gobernadores, con candidaturas por aquí y candidaturas por allá. Libertades. En plenas libertades. “Y decimos, ya en verdad Chávez no es este ser humano solamente, Chávez es un gran colectivo, como decía el eslogan de la campaña: ¡Chávez, corazón del pueblo! Y el pueblo está aquí en el corazón de Chávez.

“Hoy sí tenemos Patria y es la tuya Bolívar, es la que tú comenzaste a labrar, a labrar junto a millones de hombres y mujeres hace 200 años y antes habían comenzado también a labrarla, hoy es Día de Guaicaipuro, nuestros hermanos aborígenes en su lucha, en su resistencia, 500 años de lucha. Hoy, por fin, después de tanta lucha tenemos Patria a la cual seguir haciendo el sacrificio, desde mi corazón de patriota reitero mi llamado a todos los patriotas de Venezuela y a todas las patriotas de Venezuela, porque, bueno, somos revolucionarios, somos socialistas, somos humanos, somos muchas cosas pero en esencia, patriotas, patriotas…

“No faltarán los que traten de aprovechar coyunturas difíciles para, bueno, mantener ese empeño de la restauración del capitalismo, del neoliberalismo, para acabar con la Patria. No, no podrán, ante esta circunstancia de nuevas dificultades -del tamaño que fueren- la respuesta de todos y de todas los patriotas, los revolucionarios, los que sentimos a la Patria hasta en las vísceras como diría Augusto Mijares, es unidad, lucha, batalla y victoria. “Sea como sea y con esto termino, hoy tenemos Patria, que nadie se equivoque. Hoy tenemos Pueblo, que nadie se equivoque. Hoy tenemos la Patria más viva que nunca, ardiendo en llama sagrada, en fuego sagrado”.

La poderosa oligarquía nacional, las fuerzas reaccionarias internas con todo el apoyo del Imperialismo yanqui no escatimaran en dinero y en todo tipo de acción para poner fin a la Revolución en Venezuela, que sería poner fin al legado, a los sueños y proyectos del Comandante Presidente Hugo Chávez Frías, duro golpe para el transitado camino de la integración en América Latina y el Caribe. Esa posibilidad solo tiene un contén: la firmeza y la unidad del pueblo como reclamó su extinto Comandante Presidente. Así dijo José Martí, Héroe Nacional cubano, discípulo de Bolívar: “El patriota bueno ha de ser a su patria, en vida al menos, el sacrificio de su mayor gloria”.

Y así fue Chávez.

Fuentes: http://www.revolucionomuerte.org/index.php/discursos/comandante-hugo-chavez/6245-lea-el-texto-integro-del-discurso-del-comandante-chavez-en-cadena-nacional-del-8-de-diciembre-de-2012 http://americalatina.about.com/od/eleccioneslac/a/Elecciones-Y-Referendos-Bajo-El-Gobierno-De-Hugo-Ch-Avez.htm http://www.prensa-latina.cu/Dossiers/EleccionesVenezuela2012/ProgramaChavez.html http://actualidad.rt.com

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